SIN INTUIRLO ERA POESÍA

Su ser era de la poesía propia.

De un tiempo que crece

en lugar de menguar en los planos

expuestos en frente.


Su luz era de la fértil magia.

De los ritmos breves

con la impresión de estar expandidos

al ser lo consciente.


Y no sabía nada de la poesía

aunque sobre ella escuchase

dentro del marco de alguna canción.


Pero su ser era poesía...

y sin la necesidad del verso.


También un libro de los abiertos

en el que rezuma magia. 


Y la herramienta que cada renglón 

torcido habría de merecer

al repararse sin injerencias. 



Comentarios

Entradas populares de este blog

"Bitelchús Bitelchús"; bien, pero inconsistente

¿FINITO O INFINITO?

EN SU PROPIO ANALIZAR