El puente y la barrera formada por espíritus
A unos 200 metros de distancia pudo ver la entrada que daba paso al puente. Y este, tras atravesarlo, daba la bienvenida al diminuto pueblo. Justo en medio, y a pesar de ser una noche profunda en la que lloviznaba, notó una figura masculina. Parecía indicarle que se acercara. Por lo tanto, detuvo el coche, bajó y fue hacía él con un paso tranquilo. Sabía lo que aquello suponía. Tendría que esperar un poco. Cuando estuvo a su vera lo reconoció. Era Armando, el viejo profesor de la zona. Había fallecido hacía 25 años. Sabía que alguien le aguardaría en aquel lugar. Pero no pensaba que fuera a ser él. Aunque, tras analizarlo un poco, tampoco debería haberle extrañado. En vida fue una de las personas más respetadas del lugar, por lo que eso habría de conservarse en el otro ámbito. El fantasma fijó su vista en ella y la sonrió. Era su forma de decirle que su llegada era celebrada. "Tu abuela está a punto de dejar esta existencia, pero antes debes saber ciertas cosas. Hay un gran vacío ...