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LEGO pondrá a circular el "BatMovil"

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Con misil incluido, será el de "Batman Returns" de 1992 lego.com Aunque esta líneas no tendrán la nostalgia de elemento principal, la usaremos en su arranque mezclándola con el concepto de ucronía. Y es que muchos videos hay por ahí pululando que tratan lo que hubiera sido el largometraje final de la frustrada trilogía de «Batman» dirigida por Tim Burton. Ante esto, y recurriendo a lo guardado en el corazoncito de sus seguidores, apunten las dos siguientes fechas: el 4 y el 1 de septiembre. Esas jornadas serán las elegidas por LEGO con tal de sacar al mercado su «BatMovil» inspirado en el largometraje de 1992: «Batman Returns». En concreto, la primera que les señalamos es la orientada al público en general. La otra está dirigida a aquellos que estén inscritos en "Insiders". Es lo que viene a ser el lugar en el que pueden beneficiarse de descuentos y promociones los clientes habituales. De hecho, sustituyó al LEGO VIP en agosto de 2023. Además de poder incluir en su ...

SÓLO SON LOS TRAGOS...

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  Suave, no es la cama... sólo son los tragos. Por eso pareces flotar... en la cama... Respira... relaja... Trata, coge... trata de coger aire... Siéntete cómodo... si es posible. Vomita... nada más... y suéltate... trata de soltar lastre... suele ser lo mejor... en los males. ¿Lo ves? ¿Sientes la paz? Ya llegará el "luego" en el que lamentes.  Ahora... ve... y respira...

El primer paso tras el fin del viaje

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Después de tanto tiempo viajando, al fin podía estar en un baño en condiciones. No era que no le gustara la naturaleza, pero en ese instante hacer sus necesidades en un sitio cómodo era lo que más anhelaba. Así que, una vez dentro de la estancia, abrió la ventana y comenzó a soltar todo el lastre que cargaba. Sin prisa y con determinación hasta sentirse igual de ligero que una pluma. Al terminar, y nada más higienizar sus partes íntimas, accionó la cisterna. Aquel cúmulo de anécdotas desapareció muy despacio dejando una profunda marca en la pared del inodoro. Ante esto, la activó de nuevo y pasó la escobilla buscando dejarlo impoluto. Al realizarlo, contempló el paisaje que la ventana le ofrecía. Aspiró la fragancia que del exterior provenía y con fuerza dio brío al ambientador para lavarse a continuación las manos con agua y jabón. También el rostro. Nada más finalizar la maniobra, dejó atrás el habitáculo con tal de dirigirse al salón. Sentado en un sillón estaba su anfitrión. Llevab...

LA BÚSQUEDA DE LA SILLA

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  En cuanto abandonaste la silla otro fue y la ocupó pese a lo que pudo decir de ti mientras estabas en ella. Quizás sería que pretendía el calor dejado y el que fue irradiado unos ratos antes. Puede que imposible le sea el hacer lo mismo  y busca ser dueño  de lo que dejaste.  El caso es poder poseer la silla desde cualquier medio  aunque tenga que transgredir en su búsqueda por conseguirla.

Una pintura con historia

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Observó el cuadro. Era grotesco. Visceral. La fealdad y lo nauseabundo dibujaban cada esquina. Cada rincón. Cada diminuto punto de su tela. No lo comprendía. ¿Cómo era posible que estuviera expuesto? ¿Qué era lo que hacía que la gente estuviera atraída por él? - Sé lo que piensas - escuchó decir justo a su lado a una voz familiar -. Pero cuenta la leyenda que en otro tiempo fue hermoso. Brillante y lleno de colores. La necesidad hizo que terminara tal y como está. Y, desde nuestra perspectiva, su creador tuvo un trágico final. Silencio. Meditaba sobre las palabras escuchadas. "Bien, entonces... ¿cuál es esa historia? Y viniendo de ti, el Martos de lo lúgubre, nada bueno puede ser". Su acompañante sonrió. Incluso soltó una ligera, y cínica, risita. - Vale, aunque has de saber que te la contaré en tercera persona. De la misma manera que lo hicieron conmigo. - Pues... adelante. *** "De la pintura salía un olor nauseabundo. En ella podía distinguirse los rastros del pus que ...

EL LEÓN EN MEDIO DE LA SABANA

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  Con el rabo. El león las moscas espantaba con el rabo en medio de la sabana mientras dormía plácidamente. A lo lejos... el león escuchó a las gacelas... a lo lejos. Aunque, también, a las hienas antes de empezar el ataque. Más dormitó el león a sabiendas de que no obtendrían fruto. No eran tan rápidas. Más dormitó. Las moscas dejaron de acecharle. Algo debieron encontrar donde dejar huevos. El león las persiguió. Intuía poder  darse un festín con la  carne de lo hallado.  Extasiado, encontró un impala del que no dejó rastro. Después se tumbaría, y dormitó. Con el rabo. El león siguió espantando moscas con el rabo haciendo de la sabana el reino que le agasajase. 

PERO SIGUE VIVO...

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Me saca de quicio esta jornada. Mi corazón suele lamentarse  porque las cunetas siguen sin tener flores. Y si las hay... están marchitas. Siento que el amor a la vida... sigue mutilado... como si no existiera o hubiera sido olvidado. Los cantes... los romanceros... Bernarda Alba sigue sin casa... y Nueva York sin su rey en Harlem... aunque los cocodrilos  ojos aún tengan. Da la impresión que la luz ya no tuviera brillo aunque el Sol nos contemple desde lo alto. La Alhambra llora,  los vaqueros no tienen significado. La fuente está seca, el barranco sangra y Víznar no tiene nombre. Y como ellos...  muchas fechas más ancladas en el olvido. Da la impresión que la luz ya no emite su brillo aunque los cielos estén despejados.

PORQUE EL PENSARLAS...

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  Nunca estuve aquí. Pero tengo la sensación  de que antes... ya estuve... Y mis ojos... mis ojos ven  cosas que no vieron  pero que antes  también vieron. Y mi piel... mi piel siente lo que sintió sin haberlo sentido jamás. Y en cuanto  al olfato...  nunca olí cosas que no oliera... pero las olí sin olerlas en el anteayer posterior  al mañana. Y bebo... bebo la cerveza que no bebí porque el pensarlas es beberlas estando bien frías.

En una laboriosa mañana de resaca

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01/III/2025 Su temblorosa mano casi no le dejaba llevar el vaso con agua a la boca. Y esta la tenía completamente reseca. Aun así, realizó un valeroso esfuerzo tratando de beber su contenido. Ello con un temor más que palpable ante la posibilidad de que el estómago se le encogiera cuando el líquido llegara a él. La noche había sido más dura de lo normal. Y desde hacía un tiempo atrás, cada vez que hidrataba su cuerpo nada más levantarse, sufría la misma sensación. Incluso, en más de una ocasión, había terminado vomitando y viendo los restos de la batalla alcohólica en la que había estado sumergido. Así que hizo de tripas corazón y se armó de todo el valor que le quedara en medio de semejante resaca. "Hay que ser hombre de noche y no muñeco de día". Recordó lo que tantas veces le habían dicho cuando era adolescente. Cuando comenzaba a salir de fiesta y le levantaban antes de las ocho, estuviera como estuviese, con tal de que ordenara el trastero. Habiendo pasado los años, en o...

EL JARDÍN DE LO COTIDIANO

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  Adultos queriendo volver a la infancia. Infantes deseando ser adultos. Algunos lo describen de "Ley de vida", otros le llaman un "sinsentido" al perderse en esas sensaciones. Calvos añorando tener pelos y los melenudos temiendo perderla. "No llueve a gusto de todos", dicen. Los que anhelan el estar cagando cuando otros suelen mandar todo a la mierda. Los que pasan olímpicamente.  Los que se mueven desde la indiferencia y los que se preocupan por todo. El que de un grano hace una montaña y el que al ir atravesando un llano estima que atraviesa el Everest. Personas, al fin y al cabo, presentes en este curioso jardín con flores, o sin tenerlas, en su lid que representa lo diario.

LOS MOMENTOS DE LA RELATIVIDAD

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  Azúcar en las heridas. Y la leche de tonificante con la cual revitalizar cada cuerpo. Y las aguas en las almas. Las cervezas con tal de darles el calor y el kalimotxo con tal de refrescarlas. Un cigarro que las acompañe. Un pintxito que las fortifique en medio de las barras, o las terrazas, mientras se le da forma y color al tiempo.  La metáfora del volar mientras dibujamos los instantes. Ya sea en la mañana, la tarde o sin el sol desde la relatividad.

QUIZÁS MIENTRAS EL ALBA TOMA UN CAFÉ

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  El alba le canta a la mañana Tal si los sueños ocurrieran despiertos en cada atardecer donde las flores germinan. Puede que sentada en una mesa mientras bebe café acompañado por unas tostadas. Incluso podría fumarse un cigarrillo. Ahí los muros serían de fantasía. A nada le prohíben cruzarlos y averiguar qué guardan con tal de que palpite cada corazón.  El alba le baila a la esperanza. Tal si su calor despertara cuerpos  dormidos por tener jardines sin tonalidad.  

MÁS ALLÁ DE TIEMPO Y EL ECLIPSE

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  Puede que el tiempo sea nuestro dueño. O puede que no. Quizás sólo nos mira al igual que lo hacemos con las estrellas. En el mismo modo que con este eclipse. Quizás el tiempo es nuestro refugio. O puede que no. Quizás sólo nos guarda al igual que lo hacemos con la memoria. Puede que sólo seamos un grato instante. Podría ser que sólo sea una ilusión. O que lo viviéramos mucho antes...  incluso que lo volvamos a transitar.  Hasta puede ser parte de un todo.  Algo unido aunque todas sus partes nunca tengan la constancia de las otras. 

¿Dónde terminó su par?

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El frío acorralaba su cuerpo. Lo sentía duro, agarrotado. Pero no era una sensación física. Resultaba ser psicológica. El temor, el pánico y la incertidumbre lo dominaban en aquella esquina. ¿Dónde estaba su par? Una cosa era tener que padecer aquel enorme agujero raído en la parte superior de su anatomía. Y otra muy distinta encontrarse desamparado del mundo. En más de una ocasión escuchó historias similares. Sobre todo cuando era niño. Nunca les dio importancia. Menos aún según iba creciendo. A medida que la adultez encaminaba lo que era el ciclo vital de un calcetín. "Cuento de viejas". En su día lo describió de tal tesitura al que era su compañero. "Sólo nos quieren acojonar", comentó a continuación el otro. "¿Estás seguro de eso? Mira que como sea real", prosiguió... En ese instante... las palabras de su inseparable resonaban más que nunca en su cabeza. ¿Dónde se había metido? Recordaba... recordaba dar vueltas y más vueltas en medio de un insufrible ...

ERA TAN POCO... Y TANTO AL MISMO TIEMPO

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  Lo tildaban de modélico. ¿De qué? Nunca creyó que lo fuera. Menos lo quiso pretender. Además de no haber tenido uno, pues no los siguió nunca, no comprendía qué lograría siéndolo. Lo tildaban de buen cristiano. ¿Cómo? Si nunca creyó en figuras ocupando los altares. Ni siquiera creía ser alguien bueno. En no actuar con maldad... eso sí era algo en lo que creía. En eso. Y lo tildaban de rarito. ¿Por qué? Por no ser como los demás. Hasta negaba los clichés. No porque buscara ser él mismo... sino porque su calma solamente de él dependía. Pues eso. Un libro. Un café. Un banco mirando la mar. Era lo que necesitaba con tal de sentirse jovial en medio del universo.  Era tan poco... y tanto al mismo tiempo. En el horizonte un cuadro de montaña.  Y música que lo dibujara para sentirse jovial en medio del universo.  Era tan poco... y tanto al mismo tiempo.

LAS ÚNICAS BOMBAS QUE CONOCIÓ ERAN LAS DE LA VIDA

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  Va caminando entre las vías del tren. Porta una mochila. Es su equipaje; además de lo vivido y lo que dejó atrás. Puede que su viaje no tenga fin. Nunca conoció las bombas. Por lo menos las de verdad: las de la vida le eran comunes. Puede que menos que en otros, o su sentir fuera mayor. A saber con qué lidiaba, qué era de lo que escapaba. Pero, mientras tanto, aquellos railes resultaban no estar solos. Ni tampoco acompañados. Caminando oteaba los paisajes. O los ignoraba. En su mente, además de lo fatigado, florecían las dudas. Quizás viajaba sin más; porque sí... ...siguiendo la estela de una rueda que rodeaba su corazón tratando de borrar su coraza de metales. Aunque podría ser que todo aquel largo bagaje pudiera tener su núcleo en algo que sólo él comprendería. 

SU MÚSICA SIN NECESIDAD DE BAILES

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  ¿Cómo podía tener el corazón lleno de piedras en vez de sangre? Pero no la necesitaba: siempre brillaba su pelo bajo la luz de la Luna. Igual que su piel... la cual irradiaba la alegría y sus efectos sin necesidad de bailes al ritmo de la música. O la dulce miel... la cual le confería calma al pasar los años sin parecer inmutable en la senda de la vida. ¿Cómo podía contener su pecho  toda esa energía  con la que emerger sin el atisbo de reventar? Su tesón siempre era calmo mientras diseminada... paz.