El extraño vuelo sobre el valle
24/X/2019 Estaba sentado en la esquina de una mesa de madera gruesa con más de dos siglos de antigüedad. La estancia tenía más de tres metros de altura y una pequeña chimenea al fondo que calentaba el lugar aislándola del frío del exterior. Era una dura noche de invierno. Y la tempestad no era percibida debido a las gruesas paredes de piedra con las que estaban edificadas las paredes de aquel pequeño castillo. Frente a él, una figura delgada de casi metro ochenta de estatura. Su nariz era aguileña y una barbita en punta era dibujada bajo su mentón. Portaba ropas oscuras y bastante viejas. Era su anfitrión. La misma persona que le había recogido una hora atrás mientras estaba en mitad de la nevada que caía. Le ofreció una especie de té caliente para que se recuperara. Había sido un milagro que apareciese. Y lo hizo sin ayuda de instrumento alguno o animal. De la misma forma le acompañó a aquella morada que parecía estar en mitad de La Nada. Sus ojos eran saltones y brillantes con un tin...