"Lo hecho hecho está", dijeron
Observó la cabeza decapitada. Su estático gesto en una perdida mirada. "¿Todavía puedes sentir algo?", le preguntó. Nada, no hubo respuesta. "Ojalá sólo hayas sentido la décima parte de lo que he sufrido este último año", dijo mientras respiraba deleitándose con el olor de la sangre. "Mucho prometer y desapareciste nada más haber yacido, pero eso fue lo de menos; lo peor vendría después", le susurró dulcemente. Y lo hizo con el mismo tono del único día en que se acostaron. Como si siguiera abrazándole frente al fuego de la chimenea de aquella vieja chabola. Como si las mantas les tapasen mientras apoyaban sus cabezas una contra la otra. Él le contó sus planes de futuro. Ella imaginaba los mañanas en su compañia. Al lado de uno de los caballeros que llamaban "Lobos" por su férrea palabra, un estricto código ético y la fiel camaradería. Le relataba historias de sus batallas y de cómo construiría una granja en la que podrían tener hijos y verlos cre...