Su breve aventura en la casa encantada
12/I/2020 El sudor recorría su cuerpo. Era frío e iba acompañado por temblores en todo él. Estaba blanco. Su tez y su piel tenían esa tonalidad. Los golpes de su corazón parecían tambores resonantes en mitad del silencio. Había recorrido cinco metros marcha atrás arrastrándose sobre sus tobillos y utilizando las palmas de sus mano en forma de sujeción con tal de no perder el equilibrio. Cuando la espalda chocó contra la pared su respiración se cortó a consecuencia del impacto. Aunque no lo notó. Parecía que llevara una eternidad sin poder respirar. *** Pero... ¿cómo había llegado a ello? Sólo sabía que en su grandilocuente curiosidad había ido corriendo a aquella casa. Las leyendas relataban historias de voces, golpes, ruidos,... También apariciones que parecían fantasmagóricas sin explicación alguna. Por eso fue a esa morada. Nada más llegar vio una vivienda de las que en Europa llaman las típicas de Estados Unidos de América. Un jardín sin cuidar alrededor de una casona de dos pisos ...