Depredador (1987)
21/XII/2018 Aquella selva... esa aquella selva era tupida y profunda. Oscura. Casi sin claros de luz que atravesaran la frondosa vegetación. Y los árboles... los árboles eran enormes. Del mismo tamaño que serían los gigantes de la antiguedad. Pero lo peor era el calor. Este era tan sofocante que parecía haber sido sacado del mismo infierno. E iba acompañado de una humedad tal que corría el peligro de desmayarse en cualquier momento. Estaban a punto de acabársele sus provisiones de agua. Él seguía caminando. Le pesaba todo. Las botas, el fusil, el revolver, la metralleta, el cuchillo, la enorme mochila,... Trescientos metros atrás se había sentado a descansar. A beber un poco de su racionada agua. En aquel lugar no había encontrado ninguna que fuera potable. Mientras observaba lo que tenía a su alrededor vio algo viscoso que recorría el tronco de uno de aquellos imponentes árboles. Se acercó y tocó lo que parecía sangre. Levantó la vista y localizó entonces el origen de aquel fluir. En ...