MUCHO MÁS QUE SUFICIENTE
Por acto reflejo
le daría las buenas tardes
antes de abandonar el bar.
Se fue saboreando
todos los finos matices
del frescor de la cerveza.
En la esquina giró
queriendo buscar ser huésped
de lo que sería otro local.
Una silla cogió
nada más adentrarse en él
con su mente en otra birra.
Estaba fresca siendo agradable
por ello mientras mascaba
algún que otro fruto seco.
Se fijó en el televisor
que disponía en su pantalla
un partido de fútbol en ciernes.
Pero no le prestó mucha atención.
Sacó un cigarro con intención de fumar
en el portal habido fuera del local.
Y lo gastó con la cerveza consumiéndose.
Entonces sería que volvió dentro.
Y fue con tal dejar el casco en la barra
para después dirigirse hacia su casa.
Es que por hoy tuvo mucho más que suficiente.

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