La camilla en la fría estancia
"No, no tengo nada en contra tuyo... es más, me caes bien. Bastante bien, la verdad. Me resultas muy agradable... sólo... sólo quiero comprobar si me estás mintiendo". Aquello lo dijo sentado en una silla de estudio mientras tenía las piernas cruzadas y las manos enlazadas sobre sus rodillas. No podía verle el rostro. Estaba cubierto por una mascarilla oscura. "Digamos que es una forma de intimar más a fondo... de saber si puedo confiar en tí". Aquella estancia estaba poco iluminada. Una simple bombilla colgando de sus cables se encargaba de darle la poca luz que había. Pero permitía ver las marcas de humedad surcando las paredes. Y hacía frío. Mucho frío. "Sé que no es la forma más apropiada de tratar a un invitado, pero es la única manera de que me prestes atención". ¿Quién era aquel tipo? No tenía ni idea de cómo había llegado allí. Tampoco recordaba nada de lo ocurrido antes de despertarse. - Estate formal. Sé que no puedes moverte, y es mejor así. Tam...