El extraño calor irradiado por la montaña
Finalmente, logró encontrar el origen de tan raro calor. Provenía de las paredes de un grisáceo risco erosionado por el paso del tiempo. Tanto que si uno no prestaba atención podía parecerle completamente plano. Era entonces cuando observaría las finas curvas semejantes a diminutos golpecitos de piedras en la chapa de un coche. Pero lo curioso, y más extraño de todo, era la alta temperatura que emanaba. ¿Qué podría provocarlo? El bosque en el que se encontraba aquella pequeña montaña era fresco y húmedo. Aunque por alguna inexplicable razón no alcanzaba a oír ningún animal. De hecho, a medida que iba acercándose, estos fueron desapareciendo despacio, paulatinamente. Al principio, al ir centrado en el esfuerzo que conllevaba atravesar esas tierras, no notó que su presencia era cada vez menor. Cuando lo hizo, sólo oía los susurros de los insectos. Pero tampoco le dio mucha importancia. Fue cuando estuvo en medio de un completo silencio que el terror se apoderó de él. Estaba completamente...