La silla en la oscura habitación
02/X/2019 Lo miró fijamente. Se apoyó en sus piernas y clavó la mirada en sus ojos. Estos estaban rojos por el sufrimiento. Y su dolor marcaban unas ojeras negras que intensificaban sus formas debido a lo blanco de su tez. Encontrábase atado de brazos y piernas a aquella silla. Al igual que la cabeza. Sólo que la cuerda que la rodeaba se apoyaba en una madera horizontal sujetada a la espada de la silla. Siguió mirando directamente aquellos ojos. Lo hacía de tal forma que parecía poder desentrañar los secretos más profundos de su alma. Entonces, apartó sus manos de las piernas y se irguió. Del bolsillo izquierdo de la camisa sacó un paquete marrón de tabaco. Agarró un cigarrillo y lo prendió con unas cerillas escondidas en el habido en el costado derecho del pantalón. Este y la parte superior de sus prendas eran azules. Dió una profunda calada y exhaló el humo. Se cruzó de brazos y alzó el cigarrillo con el brazo derecho acercándolo a los labios. Le dió otra más. No fue tan profunda com...