El sexo, su contaminación acústica y un lío en las reseñas hosteleras
Su naturaleza surrealista conduce a la perplejidad más extrema welele.es Vamos a tratar de que pasen un buen rato. Y con tal fin recurriremos a dos historias que, basadas en su anonimato de origen, provienen de sendas plataformas de la Red Social X que han sido plasmadas en multitud de ocasiones, con mayor o menor fortuna, en las líneas de esta ubicación de internet. Esas cuentas son, como ya viene siendo habitual, las de «Líos de Vecino» y «Soy Camarero». Antes de nada, y previo paso a comenzar con la primera de las señaladas, indicaremos que ambas fueron publicadas hace exactamente dos días. La que abrirá la veda, cual caza de jabalís permitida por las instituciones con el propósito formal de controlar su población, versa sobre la contaminación acústica; en concreto, la ocasionada por una pareja en pleno apogeo de un encuentro sexual. Partiendo de lo que podríamos entender como su moraleja, la titulan por "¡Qué viva el amor!"(sic). Aunque el resto de los vecinos sufridores ...