RUGEN LAS VENAS INFLAMADAS
Pus entre las venas. Marchita, corrompida su sangre en las vías de los olvidos de la serenidad. Y la vida bañada en la peste. Las flores que brotan tan frágiles que tumbadas en los campos cubren cada centímetro. Y sin poder alzar cada parte les asfixia el propio peso del dibujo de sus cuerpos. El pus se propaga. Y las venas inflamadas rugen sin poder alzar sus gritos a la fragilidad. Y lo crudo se vuelve corriente. Quizás vulgar, quizás normal, pero sordo a lo ajeno de su vista. Quizás sarna, quizás acné, pero docto en lo que su tacto ignora.