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LO PERTINENTE EN UN MUNDO

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  Un mordisco arrancó la piel convirtiéndola en la cuerda que aprisiona las palabras otorgando las formas de los esclavos. Ello dentro de la herencia que la guerra del silencio fue del florecer en las raíces de los genes. El no hablar se volvió en la ley pertinente basada en el por si acaso sin llegar a ser escrita. Con tal de conmemorarse toda la consecuente paz sería fijada otra fecha aunque su implementar resultara anterior.  Lo sucedido en ese lapso sería ignorado tomando un cuerpo fantasmal. Fue borrado, eliminado, tal y como si nunca hubiera tenido lugar en los capítulos del pasado y del presente. Y lo que fue producido antes del desenlace iría desapareciendo de cada página sin que fuese el detonador. Fue formándose la verdad en un mundo en el que todo debía ser perfecto.  Un mundo con un interés siendo su epicentro el discurso que manejar.

EL TELÓN QUE DECIDIÓ RETIRARSE

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  Antes del espectáculo... el telón hizo acto de presencia llenando de incertidumbre, y de anhelo, a los miles de asistentes. Después del espectáculo, el telón sería la despedida  de lo que les fue presente, y júbilo, al ritmo de sensaciones.  Durante el espectáculo el telón aguardaba la gloria que dispondría en los vítores con aplausos el halago de las mentes. Así fue hasta que decidió no salir con tal de que los vivas se los llevaran los intérpretes que su sudor derramaron. Y fue que resultó ser la mayor ovación que jamás contemplara; sobre intuirla no hubo ápice. Esto le hizo retirarse... su función ya estaba completada en las raíces del espectáculo.  Y despacio lo olvidaron al ser cada función lo elemental de lo que estaba por ofrecerse  en el foco de la atención. 

UNA CURIOSA REGADERA

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  La regadera era de lo seco, pero contenía agua igual que los tristes ejércitos olvidando las armas ocupando su lugar las flores. Eran esposas que no aprisionan hasta cerradas estando y menos el dolor hacían sentir por vestirse con lo blando. Incluso era la morada de Hobbits permitiendo que los más altos que Gandalf no padecieran inconvenientes.   La regadera no era un envase, pero conseguía preservar cualquier cosa que rezumara el calor del vivir.  Lograba también el hacer volar sin alas aunque sus trazos pudieran palpitar con un latir proveniente del corazón.  Y al momento de tener líquido... podía ser el desear del que tuviera su contenido siendo más que meta el tema de poder hidratarse. 

SU SENTIR HACIA LA RADIO

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  Conecta la radio. Es de las antiguas, de las que sintonizador tienen. Le hace sentir vivo. Y le sirve de compañía. Quizás sea su calor, o el corazón que transmite. O cómo siente la sangre habida en su interior. O su viva electricidad.  Es algo mágico, eso es lo que palpa. Sobre todo al escuchar las voces y sentir su ritmo. 

LA SIMPLEZA EN LO ARDUO

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  Más que no ser, era el ser... el ser uno sin sentir ser impar más allá de lo consciente. O que cada sueño de lo onírico no fuera siendo a su vez. Que lo simple llegara a ser fortaleza del verso de lo arduo. Y sin llegar a ser... ser ser en el cuerpo que viste con alma al calor de lo presente.

UNA LECTURA VISCERAL

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  "Más, más", repetía sin ser un acto carnal. Aunque, quizás, el leer ese libro lo fuera al tenerla plenamente húmeda al resultar prendida de él. Devoraba las páginas anhelando que no terminara nunca el éxtasis que devoraba su mente. Cada centímetro de su alma ferviente buscando que pleno fuera  el deleitar de su intelectual libido. Y cuando terminó la última página... su cuerpo se llenó del alivio mientras jadeaba casi sin aire deseando comenzar el siguiente.

LA PUERTA CON UN PÉNDULO DANDO VUELTAS

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  Al fondo de la escalera, justo después del último escalón, puede notarse la puerta de la que un péndulo cuelga. Es de color marrón, con el destello del barniz siendo de lo más reciente. El péndulo forma vueltas al estar amarrado del pomo.  Y son unos círculos perfectos mientras giran en esferas. Son todo cerrojo  por el que otorgar al abrir de la puerta todo su ser.  Y lo que tras ella guarda serán de las trazas de lo propio de los que habrán de traspasar sin pretender buscar nada.