Poco antes de llegar a Westin Hills
Mucho tiempo hacía que no soñaba. Y aunque sintiera nostalgia de ello, prefería seguir así. El miedo a la criatura continuaba, pero las pastillas la alejaban del mundo onírico. Por lo menos lograba descansar aunque, de vez en cuando, amaneciera fatigada. Él campaba a sus anchas en el terreno de las pesadillas y esa fue la única alternativa que encontró con tal de alejarle. Incluso habiéndolo derrotado en su momento. Además de todo el dolor que seguía padeciendo, lo que más lamentaba era haber dejado atrás su viejo diario. Aquel que abandonó en un rincón secreto que guardaba el armario de su habitación. La mudanza fue tan rápida tras la muerte de su madre... que lo dejó en medio de una impulsiva acción. Lo que pretendía era advertir a los que pudieran habitar la casa. En especial a los que fueran adolescentes, pues a las malas descubrió que los adultos solían ignorar las advertencias de los primeros. Lo vivió en sus propias carnes. Desde entonces, para que sintiera un mínimo alivio tuvi...