LOS TROZOS DE LA VENTANA QUE FUE QUEBRADA
El cristal de la ventana fue quebrado. Y sus trozos, en la superficie del suelo crearon la manta que decorarlo debiera. Bajo la luz del Sol, o la Luna, los trozos emitían los colores con lo que lo natural dan sus abrazos. Y su cortante matiz sería olvidado pese a que alguno se lastimase al estrujarlos por la confianza. El cristal de la ventana fue admirado. Y sus trozos, al ser estos miles, fueron vueltos en reliquia que coger cualquiera podría. Con el paso del tiempo se volvieron comunes hasta dejar de ser la novedad. Al pasar el tiempo, la ventana sería sustituida mediante otra semejante.