La charla mientras bebían agua
- ¿ Hace cuánto tiempo que no nos vemos? - lo preguntó mientras cogía la garrafa de agua y vertía su contenido en los tarros de cerámica que había sobre la mesa. A continuación, se sentó en el taburete que estaba libre mirándole directamente los ojos de su invitado. - Pues, si no me equivoco, van a hacer 18 años. Fue cuando os fuisteis de Nazaret. Poco después de que la montáramos en el Templo de Jerusalén. - Sí, me acuerdo. No debimos soltar todas aquellas ranas en su interior. - La que liamos. La bronca que nos echaron fue tremenda. - Sí, eran buenos tiempos. Bendita juventud. Al decir esto, le indicó con un gesto de la mano que bebiera. Que le acompañara. Tras hacerlo, y dejando de lado todas las formalidades, le preguntó por cómo le había encontrado. - Ha sido casualidad - contestó -. De hecho, ni te buscaba. Nada más llegar, nos comentaron que había una persona que bautizaba a la gente en el río. Además de proclamar la próxima venida del Señor. Me sentí intrigado. Y decidí acerca...