EL GATO DIJO "MIAU"
El gato dijo "miau" sin prestar atención a lo que le rodeaba. Eso parecía, y es que, en el fondo, no perdía detalle. "Miau", dijo el gato en el observar a la gentes que en el salón descansaban. En silencio dejó la sala y los sorprendió cuando volvió a aparecer. Estirándose, fue al rincón en el que pasaba las horas después de comer. El gato dijo "miau" al ver un pájaro detrás de la ventana. Cazarlo quería, pero se conformó con tener que verle. "Miau" dijo el gato al verle zarpar por los aires en saltitos con sus alas. Sorprendido, miró la nada y después volvió a su rincón sin comprender. Recostándose, se durmió hasta que fue la hora que marca el rato de beber.