Una conversación mediante un sistema poco convencional
- Deberías marcharte. - ¿Y eso? - Algunos no ven con buenos ojos que una chica esté bebiendo sola en la barra. Al oír esto, dio un trago a la botella de cerveza. Acto seguido, y tras guiñarle el ojo al camarero, se dio media vuelta aprovechando que la banqueta daba esa posibilidad. Y observó a los allí presentes. La mayoría eran hombres. Apenas habría otras cinco mujeres. Muchos le devolvieron el gesto. Parecían pedirle que abandonara el bar. Les sonrió. Y volvió a girarse hacia la barra. "Ponme un chupito de whisky", le pidió. - ¿Estás segura? Puedes tener problemas. - Te he dicho que me lo pongas - dijo bruscamente - Y sube un poco el volumen de la televisión, por favor. Lo suficiente para que pueda escucharla. El joven le puso el trago e hizo lo que le ordenó. Por su parte, ella lo consumió de golpe y dio otro sorbo a la birra. "Tranquilo, en cuanto la termine me marcharé", le anunció al chico inmediatamente después. "Idiotas, el mundo acaba de ser reconstru...