EL DEMONIO NO RECLAMA ALABANZAS
No tengas miedo. El Demonio de ti cuida. No reclama alabanzas y mucho menos ser su sirviente. No pide castidad. Ni tampoco crea seres castrados con el fin de modelarlos mejor. No pretende que los seres sean su imagen, ni su semejanza. No promulga dogmas. Tampoco va eligiendo los verbos con los que el hablar tomará cuerpo. No mantiene una Corte donde corren por las indulgencias. Escucha atento. El Demonio no verraquea anunciando esperanza. Aún menos la paz es su juguete.