SIN LA NECESIDAD DE BUSCARLO...
Parecía no volar. Era tal el arte... que en tales momentos se detenía el mundo al abrir sus alas... en el horizonte. Volaba, planeaba... volvía cada rincón en instante dentro del corazón. Parecía no gastar... fuerzas en el lance al llegar el rato que florecía el mundo. Le daba fragancia... en cada contraste. Soñaba, cantaba... le concedía color a lo triste de cada páramo. Ello sin pretender pretenderlo. Sin la necesidad de buscarlo y sin saber de tales efectos.