Su descubrir de la normalidad estando en el parque
Nada más atravesar el puente, lo atisbó sentado en uno de los bancos del parque. Parecía llevar una gabardina. Y una gorra que, desde la distancia, no dejaba distinguir parte de su rostro. Pero lo reconoció por su increíble envergadura. A pesar de haber dejado de ser una gárgola hace una semana... sus dimensiones seguían siendo descomunales. Y que estuviera bebiendo un café no le sorprendió. De hecho, era un ferviente consumidor de él. Lo que le extrañó fue que lo acompañara de un pequeño puro. Era como si estuviera celebrando su recién adquirida naturaleza. El hecho de ser un ser humano y poder caminar entre ellos siendo una persona normal. Entonces, mientras avanzaba hacia su compañía, imaginó lo duro que podría estar suponiéndole toda aquella situación. Aunque la hubiera deseado durante muchísimo tiempo. Según decía, no le importaba transformarse en piedra durante el día. Lo que le amedrentaba eran las miradas de la gente al verlo. El miedo que sentían estando delante de él. Y eso e...