AL IR RELUCIENDO SU ESENCIA
Su risa era contagiosa, más aún con sus labios rojos y su melena al viento en un baile sin necesidad de escaparates. Recuperó tantas cosas con tanto esfuerzo... que parecía otra persona incluso siendo la misma ante los que la vieron antes. Al momento de encontrarla seguía el olvido... sobre esa noción primera al ir reluciendo su esencia que iluminó los presentes. También contagiaba dicha, y parecía un río de calor incapaz de poder extinguirse mientras iba hidratando los bosques. Además, era capaz de evitar que la vida se marchitarse sin proponérselo. Del hilo hilvanaba sus ovillos con formas sugerentes. Con trazos palpitantes a través del brillos de su color. Sin pretendérselo iba concediendo a las noches su sino al revelarle sus gracias.