Un inesperado déjà vu...
Sacó la libreta mientras esperaba el café que acababa de pedir. Al abrirla, observó su letra. Lo escrito eran apuntes. Estaban plasmados a tanta velocidad que a cualquiera que los viera le sería casi imposible comprenderlos. En ocasiones, hasta a él mismo le costaba. Y cuando eso sucedía trataba de encontrar un punto en concreto. A partir de ahí, hacía memoria y, como si fuera un truco de magia, lo que a primera vista resultaban garabatos adquirían significado. Pero ese día no supo desde dónde partir. Lo que tenía enfrente sólo eran borrones. Una ingente cantidad de páginas pinturrujeadas sin sentido alguno. Ni siquiera podía atisbar una mínima parte de lo que le llevó a hacerlo. Ante esto, una asfixiante sensación de impotencia lo dominó. La claustrofobia ante la frustración que estaba sintiendo le hizo ahogarse mientras iba quedándose sin oxígeno. Le era imposible respirar mientras su pecho comenzaba a aplastarse por su propio peso. Comenzó a marearse. A sentir los mismos síntomas qu...