SIN SER UNA BARRERA FÍSICA
Dibujó las fronteras con su corazón. Eran frías, como fuentes sin agua ni capacidad de dar de beber al momento de buscar luz. Y cuando la gente pasaba a su lado... encontraban siempre una barrera ante la cual debían inclinarse en una pleitesía común. Además, y sin ser una barrera física, tenía cuerpo de un enorme muro decorado con la mugre. Nadie tuvo la valentía de saltarlo; tenían miedo de ensuciarse. Ni la curiosidad por ver lo que pudieran topar al otro lado. Mientras, él estaba alegre en el comprobar que su diseño conseguía frenar las ilusiones y esperanzas. Fue así que terminó poseyendo el calor. Y de las aguas... todas sus gotas dejaron de ser fuego calmante al volverse una gruesa cruz.