"Bad Apples" y lo podrido en la sociedad
El segundo largometraje de Jonatan Etzler pule una catástrofe a través del humor filmaffinity.com Matar al perro con tal de acabar con la rabia. O buscar un chivo expiatorio pretendiendo eludir las culpas de la sociedad. Estas dos moralejas podrían llegar a extraer tras visionar "Bad Apples" de Jonatan Etzler (1988). Y es que bajo la apariencia de una, por momentos, histriónica comedia negra, el sueco nos invita a reflexionar sobre el naufragio de la civilización occidental recurriendo al sistema educativo a modo de metáfora. Es decir, el mismo pilar en el que está cimentada. Ante esto, el director nos presenta a María (Saoirse Ronan), una joven profesora frustrada ante el atasco que atraviesa en su vida. A ello se le añade la impotencia padecida en el trabajo, pues se siente frenada por la burocracia escolar y el tener que lidiar con Danny (Eddie Waller), un alumno mucho más que conflictivo. Debido a la imposibilidad de aplacarlo, y viendo cómo afecta al progreso del resto d...