En una laboriosa mañana de resaca
01/III/2025 Su temblorosa mano casi no le dejaba llevar el vaso con agua a la boca. Y esta la tenía completamente reseca. Aun así, realizó un valeroso esfuerzo tratando de beber su contenido. Ello con un temor más que palpable ante la posibilidad de que el estómago se le encogiera cuando el líquido llegara a él. La noche había sido más dura de lo normal. Y desde hacía un tiempo atrás, cada vez que hidrataba su cuerpo nada más levantarse, sufría la misma sensación. Incluso, en más de una ocasión, había terminado vomitando y viendo los restos de la batalla alcohólica en la que había estado sumergido. Así que hizo de tripas corazón y se armó de todo el valor que le quedara en medio de semejante resaca. "Hay que ser hombre de noche y no muñeco de día". Recordó lo que tantas veces le habían dicho cuando era adolescente. Cuando comenzaba a salir de fiesta y le levantaban antes de las ocho, estuviera como estuviese, con tal de que ordenara el trastero. Habiendo pasado los años, en o...