Una absorción mayestática
Tal vez no debería haberse tomado aquel café. Quizás lo mejor hubiera sido una cerveza o un whisky. Pero a pesar de su contraria posición hacia lo que depararía aquella reunión debía estar sobrio. Aunque soltar algún que otro exabrupto no vendría nada mal. Sobre todo con tal de que tuvieran presente su opinión ante aquella "tragedia". Y no era por la frustración que sentía después de haber levantado aquella Agencia desde sus cimientos. Ni por el hecho de que fuera a ser absorbida por una de las mayores que había en el sector. Sino por cierta gente que en ella trabajaba. Así que, tras pagar al camarero y recoger los cambios habiéndole dejado una pequeña propina, salió de la cafetería y entró en un frío callejón. Después de tanto tiempo atravesándolo seguía provocándole náuseas el fétido ambiente que en él había. Pero lo hacía por una buena razón. Aquello lo mantenía despierto y alerta ante cualquier peligro que acechara. Lo mismo sucedía con el seguir aquella rutina año tras a...