Koreander, Fantasía y los Tiempos Modernos
05/II/2020 El señor Koreander estaba sentado en su viejo sillón mientras fumaba en pipa. Aquel olor, dulce y agrio al mismo tiempo, inundaba la sala de estar mientras se mezclaba con el que desprendían las hojas y tapas de todos los libros que guardaba. Estaban por toda la estancia. Y no sólo en enormes estanterías de madera que iban de extremo a extremo de tres paredes mientras tenían cuatro pisos de altura. También ubicábanse apilados en la enorme mesa que allí había, además de las enormes montañas que casi llegaban hasta el techo. El antiguo, y desgastado, sillón miraba una ventana que dejaba entrar la luz. Una vieja cortina, antaño blanca pero transformada en beige, impedía que se viera lo que dentro había. Y el mueble de un cuero dejaba contemplar nítidamente el paso del tiempo. Era enorme. Seguía creciendo medio metro sobre la cabeza del librero cuando este se sentaba en él. Allí pasaba horas enteras devorando libros y observando lo que acontecía en el mundo de Fantasía. El Reino...