La dualidad del frágil equilibrio
20/I/2020 No sacó ningún conejo de la chistera. Parecía que únicamente extrajera lo que tenía guardado en su mente transformándolo en un cuento para contar a la hora en la que las brujas toman el té. Serviría con tal de aliviar el temor que sentían en los ratos donde lo mágico resultaba tener dos vertientes. La primera traía consigo luz y clarividencia. Servía en el fortalecer de los corazones ante el pavor y oscuridad que arrastraba lo que acechaba agazapado en las sombras. Observando fijamente desde una distancia prudencial la forma en la que iban reuniéndose. Por lo tanto, esas horas en las que se juntaban parecían tener dos lados que resultaban complementarse. Sabían de los momentos en los cuales se protegían mediante la compañía de otros a la luz de una hoguera en la que sacar adelante los conocimientos que adquirían día tras día. Era el lado donde se enriquecían salvándose de las sombras. Una sombra que también estaba representada en la parte de los que se sentaban alrededor del ...