SI ME TUVIERA QUE SOPORTAR...
Disponemos de un par de días por delante. ¡Ay! Pero qué calamidad ha de ser ese mero hecho de tener que tenerme justo en la frente. Pues es algo que no quiero ni yo, eso de tener que soportarme. Pues es algo que no deseo ni yo, eso de tener que padecerme. Pero tenemos un par de días en frente. ¡Ay! Pero cuánta tragedia si no yo mismo me aguanto cuando tienes por infortunio aguantarme. Quizás deberías empezar por lo que ves, y luego ya por toda paciencia que gastas al ver mi rostro. Puede que debieras recitar lo que ves, más que nada para que la rabia no ocupe lo de infeccioso. Será que tenemos un par de días por delante. Olvida que sea un ejemplo, tanto por lo malicia o la bondad, lo mejor ha de ser la premisa de no tomar un ejemplo. Puede que tengamos un par de días por delante. Ve cogiendo aire despacio... ¡Ay si me tuviera que soportar! ¡Me rabiaría en mis nulas certezas ante lo incierto de todo!