Una sombra inquietante
En cuanto aparcó el coche subió el volumen de la radio. Estaban emitiendo un boletín informativo, por lo que decidió fumarse un cigarrillo mientras escuchaba las noticias justo antes de entrar en casa. Eran casi las siete de la mañana y el turno en el trabajo había sido duro. Más de lo normal. Y se sentía cansado. Lo único que quería era meterse en la cama y descansar. Sin embargo, bajó la ventanilla con tal de que el olor a tabaco no quedará impregnado en el interior del vehículo. Lo saboreó mientras bebía un poco del agua que llevaba en una botella de litro y medio. Y observó la casa. Era una vivienda unifamiliar de un único piso que disponía de un pequeño jardín que arreglaba los fines de semana. Siempre y cuando el tiempo lo permitiese. Y en aquel sábado parecía que iba a poder pasar un par de horas con ello. Sería por la tarde. Después de comer y habiendo transcurrido los ratos de más calor. Estaba deseando ponerse manos a la obra y soltar adrenalina. Era una tarea que le agradaba...