El regalo de Kirsty al regresar
El vaso estaba frío. Y el agua condensada en su exterior dibujaba formas curiosas. Tratando de descifrarlas, se quedó un buen rato observándolas. Esto provocaba que su sed incrementara a la par que delante suyo le aguardaba la cerveza. Decidió esperar un poco más. Así que agarró un puñado de los frutos secos que le ofrecieron y fue comiéndolos a tandas. Los masticaba. Los ingería. Y volvía a empezar. Repitiéndolo hasta en cuatro ocasiones. - ¿Vas a estar así todo el día? Esto lo sobresaltó. Miró al lugar del que provenía la voz. Justo a su vera, sentada en un taburete, vio que Kirsty le observaba con su característica sonrisa. Incluso llegó a morderse el labio. Era un "tic" bastante común en ella. Y recordó la primera vez que lo vio. Fue en una comida social. Días antes de que Larry y Julia fallecieran en el extraño incendio habido en la antigua casa familiar. - ¿Qué haces aquí? No esperaba encontrarte en un lugar como este. Lo último que supe de ti... es que estabas ingresad...