¿POR QUÉ QUERER SER JUEZ?

 

No busco ser un juez.

No me interesa la vida de los demás;

así que, ¿por qué habré de juzgarlos?

Me resulta un gasto superfluo de energías,

además de darme dolor de cabeza

cuando tiempo atrás me quedé calvo.

¿Para qué ser un juez?


Lo curioso es que cuando tenía los veinte

te diría lo mismo

que ahora cuando rondo cuarenta y tres.

Será que no disfruto del estrés.


Por lo tanto, ¿para qué ser un juez

de los de las historias ajenas?


No me interesa ser doctorado

en lo que no me compete

y menos aún dirigir la vida de los demás.


Menos cuando levantan juzgados

en cualquier esquina y parte

desde las intenciones en las que moldear almas. 


Por lo tanto, ¿para qué ser un juez

cuando ya lo realizan otros más?


Y lo curioso es que parecen sonrientes

en su cometido

hasta que en sus carnes lo padecen.

Entonces parece no gustarles. 


No quiero ser un juez.

Menos impartir justicia edulcorada

cuyas bases serán los principios

del que dicta cómo habrán de ser las cosas

en función de cuáles sean sus perspectivas

con el fin justificando medios. 

¿Por qué querer ser juez?



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