Un trono tosco y sin decoración
En medio de la muchedumbre, Salem observaba el trono de madera que a partir de entonces gobernaría el mundo. Y aunque inmenso en su tamaño, le parecía tosco. Vulgar. Además, carecía de la más mínima decoración. Más bien... le resultaba una simple banqueta oscura de dimensiones gigantescas. Y estaba vacío. Como si aguardara a la persona que lo ocuparía. Y esto era otro gran misterio. Nadie sabía la identidad de la persona que lo ostentaría. En última instancia, era la principal consecuencia de la guerra terminada una semana atrás. Si es que podía llamársela de esa manera. La gente corriente, la que desconocía del mundo de la magia, no tuvo constancia de lo sucedido. Y los gobiernos mundiales sólo intuyeron que algo ocurría cuando faltaba menos de una hora para que todo finalizara. Aun así, y habiéndose dado por concluida, no entendían nada. Lo único que pudieron discernir fue que su poder había desaparecido. Que fueron desplazados viéndose como gente corriente en menos que dura el chasq...