LO CURIOSO EN ÉL (O ELLA)
"Que no te rías", le dijeron.
Lo curioso es que no reía sus chistes.
Aunque el bufón fuera
de la corte de aquel reino.
"Que no sonrías", le ordenaron.
Lo raro es que no le era agradable.
Aunque la más bella
fuera de aquel territorio.
Pero cuando estaba solo
sonreía desde la risa.
Aunque fuera en la intimidad
o la multitud fuera el jolgorio
que pintara los paisajes.
Y solía ser por millares
sin poder describir el número
haciéndole ser lo que era:
la vasta persona
al ser de su propia expresión.


Comentarios
Publicar un comentario