Una conversación mediante un sistema poco convencional



- Deberías marcharte.

- ¿Y eso?

- Algunos no ven con buenos ojos que una chica esté bebiendo sola en la barra.

Al oír esto, dio un trago a la botella de cerveza. Acto seguido, y tras guiñarle el ojo al camarero, se dio media vuelta aprovechando que la banqueta daba esa posibilidad. Y observó a los allí presentes. La mayoría eran hombres. Apenas habría otras cinco mujeres. Muchos le devolvieron el gesto. Parecían pedirle que abandonara el bar. Les sonrió. Y volvió a girarse hacia la barra. "Ponme un chupito de whisky", le pidió.

- ¿Estás segura? Puedes tener problemas.

- Te he dicho que me lo pongas - dijo bruscamente - Y sube un poco el volumen de la televisión, por favor. Lo suficiente para que pueda escucharla.

El joven le puso el trago e hizo lo que le ordenó. Por su parte, ella lo consumió de golpe y dio otro sorbo a la birra. "Tranquilo, en cuanto la termine me marcharé", le anunció al chico inmediatamente después.

"Idiotas, el mundo acaba de ser reconstruido y les importa todo una mierda", pensó. "¿Acaso no se enteran de que hemos sido devueltos a la vida hace nada? ¿No recuerdan lo que pasó con Boo?". Suspiró. "No. Qué se van a acordar. Con que les vaya bien les da lo mismo todo. ¿Y para qué tanto sacrificio? Un enemigo tras otro ha venido a este planeta y nadie recuerda a los que les salvaron. En su lugar, un mono de feria recibe todos los honores", continuó reflexionando. "Pero quizás sea mejor así; que la gloria se la lleve otro mientras el anonimato les protege".

Cogió la botella mientras bebía un poco más y miraba la televisión. Estaban dando las noticias. No comentaban nada de lo sucedido en los últimos días. Ni siquiera del desastre que ocasionó Vegeta en el Campeonato de la Artes Marciales. Nada. Parecía que les habían borrado la memoria por arte de magia. O quizás no querían saber nada. Sólo hablaban de la misteriosa desaparición de Mister Satán. Y ella... no sabía qué pensar.

Finalmente, optó por abandonar el bar. Pero antes le exigió otro chupito al camarero. "¿Estás segura?", quiso saber. "Que sí, coño. Pónmelo y me voy. No le des más vueltas", gruño mientras dejaba el dinero de las consumiciones sobre la mesa. "Y quédate con el cambio; por las molestias y tal", concluyó.

Tras terminar, bajó del taburete. Con una mirada inquisitoria, volvió a observar a los parroquianos. Y, de nuevo, les sonrió. Fue hacia la puerta y levantó la mano a modo de despedida. Pero no pudo evitar hacerles una peineta mientras la atravesaba. A su espalda, escuchó el sonido de alguno queriendo ir tras ella. Pero los frenaron. Imaginaba que sucedería algo parecido.

Una vez fuera, comenzó a caminar. Sentía el efecto del alcohol en su cabeza. Y sus piernas. Pero sólo un ligero toque. No tenía perjudicados los sentidos. Así que siguió hasta alcanzar la esquina de la calle. Allí había un parking destinado a camiones. Y en él estaba el suyo. Prosiguió avanzando hasta alcanzarlo. Tras observar los alrededores, y cerciorarse de que no hubiera alguien, se colocó junto a una de las ruedas delantera. Después de desabrocharse el pantalón y bajárselo, se puso de cuclillas y comenzó a orinar. "Qué frío que hace esta noche", susurró. Al terminar, se limpió con un clínex del paquete que llevaba encima.

Y tras abrir el vehículo, se subió acomodándose en la cabina. Sacó un botellín de agua tratando de disminuir la sequedad que sentía. Además, lo que pretendía hacer necesitaba de concentración. No podía beber más si quería que funcionara. Pero antes, encendió un cigarrillo de los que guardaba en la guantera después de bajar un poco la ventanilla. El frescor proveniente del exterior le ayudaría a refrescarse. Y a relajarse también.

En cuanto lo terminó, lo apagó en el cenicero. Y tras beber un poco con tal de aclarar la garganta, empezó a concentrarse. Despacio, y con calma, imaginó su espíritu saliendo de su cuerpo. Según ella, era como realizar un viaje astral. Pero al momento de enseñárselo Ten Shin Han, este le comentó que no era así. En realidad, era la forma en la que su mente entendía que estaba detectando el Ki. Fue la única técnica que le inculcó mientras estuvieron juntos. Y la única a la cual le puso interés. "Es para tenerte controlado; por si un día te me escapas y necesito localizarle", le confesó Lunch en broma en aquel entonces. Pero también había algo de cierto.

Y a él era al que buscaba en ese momento. Aunque no lo admitiera, quería averiguar si estaba bien. Incluso el enano pelón de Chaos. Aunque le caía bien. Le tenía un inmenso cariño. Fue al único que le confesó que había logrado controlar sus transformaciones. Ahora podía hacerlo a voluntad. Y no perdía la memoria cuando lo hacía. Lo logró siguiendo las indicaciones del Maestro Karin. Subió a escondidas a la Torre y le pidió consejo. Tardó casi un año en lograrlo.

Por suerte, en aquellos días Yajirobe no andaba por ahí. A saber qué estaría tramando. Pero lo logró. Aunque lo más difícil fue amoldar su mente y conciencia a la nueva situación. El comprender cómo funcionaban los recuerdos de ambas personalidades ahora que sólo era una. Fue duro. Incluso llegó a pensar que podría volverse loca. Pero consiguió amoldarlo.

Aunque eso ya daba igual. Tenía que localizar a Ten Shin Han. Fue concentrándose hasta encontrar finalmente su posición. Estaba justo en la zona donde combatió contra Boo. Justo antes de que esa criatura hiciera explotar el planeta. Y él también sintió su presencia.

- No están aquí. Están en un planeta muy lejano. Vegeta y Goku están luchando contra él - le reveló telepáticamente.

- ¿Cómo lo sabes?

- Por medio de Piccolo. Está conectado a Kaito. Y este a Dende a través de Shin. Por decirlo de alguna manera, hemos creado una especie de red con la que podemos ver lo que sucede en el combate.

- ¿Y quién va a ganar?

- No lo sé. Es muy complicado. Parecen igualados. Pero mientras ellos se desgastan... Boo parece inmune al cansancio... y a las heridas...

Lunch guardó silencio. "¿Los otros también lo pueden ver?", preguntó tras mucho dudarlo.

- Gohan, Trunks y Goten sí. Pero porque están con Piccolo.

- Entonces los otros no saben nada de lo que está pasando.

- Tal vez sí... pero no te lo sabría decir.

Se puso a pensar. A recordar los momentos que había pasado junto a Goku. La forma en que le presentó a Muten Roshi. "¿Están peleando juntos o por separado?", quiso saber.

- Ahora mismo lo hace Vegeta. Goku parece... parece estar preparando una Genkidama.

- ¿Qué?

- Creo... creo que es la última opción que les queda. Van a hacer un ataque a todo o nada. Se lo van a jugar todo en él.

- ¿Ya van a lograr suficiente energía?

- Quizás... quizás tengan que pedírnosla.

- ¿Qué quieres decir?

- Espera un momento...

Entonces, la voz de Vegeta apareció en su mente. Explicaba a los terrícolas que estaban peleando con Boo. Que requerían de su ayuda. Su energía. Y que para ello sólo necesitaban que alzaran las manos. Pero nadie lo hizo. "Vaya, cuando quieren bien que se acuerdan de lo del Torneo de las Artes Marciales".

Viendo que nadie reaccionaba, fue Goku quien hiciera la petición. Y aquellos a los que en su momento conoció, aquellos a los que socorrió o salvó, entregaron su energía. También sus amigos. Ella incluida. Y al comprobar que la bola aumentaba de tamaño decidió tomarse una cerveza. "Hay que celebrarlo. Ese monstruo está acabado".

- No, todavía no - le corrigió el tríclope - . Toda esa energía es insuficiente. No le hará nada.

- ¿Qué?

- La cosa está muy complicada. Por no decir imposible.

- ¿Y qué van a...

La pregunta fue interrumpida. La gruesa y furiosa voz de Mister Satán hizo acto de presencia. El rapapolvo que vertió avergonzó a los habitantes de la Tierra. Y ante ello, obedecieron. Entregaron su energía.

- Ahora sí, quizás esta sí que valga - dijo Ten con mucha cautela - Pero... Goku está muy cansado... no va a poder contrarrestar la resistencia de ese monstruo...

- ¿No vas a darme ninguna buena noticia? ¿Acaso este es el fin?

- No, no lo es. Ha recuperado sus fuerzas con un deseo a Shenlong...

Silencio. No dijo nada más.

- ¿Qué pasa? ¿Qué ha sucedió?

- Todo ha terminado.

- ¿Qué quieres decir?

- Han acabado con él.



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