EL HILO, EL OVILLO, EL FRUTO Y LA PLANTA
Al ir los hilos tomando forma
van desprendiéndose de su cuerpo
con tal de forjar otro presente:
el recipiente que resguardará
lo que fue primero
con tal de ser punto
del que partir lo siguiente.
Ello porque su condición
continúa siendo la misma.
Será entonces que sus formas
no reciben ningún cambio.
Van amoldándose a la estructura
que les da cobijo
dándole a su núcleo
una coraza que envuelve;
y del ovillo que resultó ser
queda su misma esencia en el fruto
que habrá de convertirse en la planta.


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