LAS CANCIONES CON LAS QUE PUDO LIBERARSE

 


Convirtió sus poemas en canciones.

No todas, pero sí muchas

otorgándoles melodías.

Y por ello puso empeño,

y también mucho cariño.


Tenía por costumbre hacerlo por la noche,

aunque también durante el día

en función de su corazón.


No lo hizo por obligación,

más bien fue la necesidad

de aflorar el sentir de sus sensaciones.


Volvió sus sentidos en pasiones.

No todos, pero sí todas

de cada cual que florecía.

No sería por compartirlo,

aunque sí por expresarlo.


Con ello aprendió a componer,

quizás un nuevo lenguaje.


Un nuevo método

con el que poder alcanzar

su propio corazón

y lo que en su alma solía esconderse.


Hasta soñar pudo

con los días que venir habrían

sin pesarle el tiempo

o lo que en los futuros se esconden. 


Con ello aprendió a sentirse,

hasta alcanzó a liberarse. 








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