Entradas

La vez que un cuentacuentos narró sobre el baile de las llamas del fuego

Imagen
16/X/2019 Autzagane, Bizkaia (Imagen de archivo) Hubo una vez un cuentacuentos que los narraba a la luz de una hoguera. Se los inventaba inspirándose en la forma de las llamas y, de esa forma, según los iba recreando, los relataba. Siempre lo hacía acompañado de una flauta, la cual tocaba entre cada una de las estrofas. Sus relatos versaban sobre duendes y espíritus, árboles y animales. También sobre el Ser Humano. Una vez contó uno basado en el baile de las llamas de las hogueras. Decía que estas siempre estaban bailando; siempre en mitad de la noche. Cuando se acercaba el día dejaban la algarabía y se disponían a descansar. Pero llegó una fecha en la que decidieron seguir el baile durante lo diurno. Todo iba bien hasta que abandonaron el recinto en el que solía celebrarse la danza. Ocurrió que agrandáronse en tamaño y se multiplicaron. El festejo se descontroló. Ya no había jolgorio, sino un desenfreno que hizo temblar a los habitantes del lugar: personas, animales y plantas. La llam...

LOS COLORES QUE EN ACUARELAS MEZCLÓ

Imagen
Acuarelas. Con ellas a dibujar se puso pretendiendo que volase sin dos alas su imaginación en ciernes. Aunque al principio los colores mezclara por la falta de costumbre. Así fue que un amanecer lo volvió en una rimbombante mañana. Acuarelas. Y sin saber por qué por ahí le dio fue descubriendo colores en sus ganas que buscaban exprimirles. De repente, de pintura se vio hasta las cejas y demás partes de su físico se engalanarían igualmente. Y en la tarde, cuando la mañana plasmar quería, acabó dibujando una noche alejada del caos y la suerte. Observó, entonces, las acuarelas. Tal vez fueran seres vivos, y es que calor emanar parecían querer. Incluso parecían latir de forma incesante cuando los colores mostraban su propio sentir. Por ejemplo, los azules eran los distintos mares dependiendo de cómo irradiaban fuerza en cada tono. Y sucedía que en los verdes tomaban forma los valles en función de su presente humedad a través del lienzo. Hasta llegaría también a oír la voz de animales surgi...

Los cielos nublados en una mañana cualquiera

Imagen
14/X/2019 El puerto de Autzagane, Bizkaia, con Amboto al fondo "Puede resultar curioso el contraste de un día a otro". Eso pensó. A pesar de la diferencia horaria con la que se había puesto en marcha, dos horas más o menos, la jornada anterior resultó ser soleada, calurosa y con los cielos despejados. Los de esa mañana se presentaban nublados, pero todo parecía indicar que iban a ir despejándose poco a poco. Y que el resultado sería el de una fecha, en cuanto a temperatura se refería, más agradable que la anterior. Miró a su alrededor. Las hojas de los árboles estaban empezando a caer. Se estaba originando un manto de color marrón muy agradable a la vista. No había llovido por la noche. La luna llena había permitido ver con claridad en la oscuridad. Y a pesar de no haber llovido olía a humedad... una humedad proveniente del rocío de la mañana. Un rocío fresco y puro que había refrescado el lugar sin llegar al frío. Entonces observó el horizonte, hacia una montaña a lo lejos. ...

Una breve conversación (IX)

Imagen
13/X/2020 Algún rinconcito de Bizkaia... - ( A ) ¿No es bello este paraje nublado en esta jornada? - ( B ) Sí, particularmente, para mí lo es, y, por lo que parece, tu impresión es la misma. - ( A ) Sí y no. Puede también parecerme hermoso, pero no tengo que tener la misma impresión que tú sobre él, tampoco sobre las partes que las componen. - ( B ) Un todo compuesto por partes que, de forma individual, se basan en otras piezas a la hora de conformar otro todo. - ( A ) Y así hasta ir desmenuzándose hasta, quizás, llegar hasta un punto sin retorno. - ( B ) La partícula más pequeña del Universo. - ( A ) Algo parecido a nosotros mismos. - ( B ) Estamos compuestos de pequeñas partes que conforman nuestra imagen. - ( A ) Y de ahí hasta llegar hasta nuestra propia concepción sobre nosotros mismos. - ( B ) Tan complejos que podemos ser tan simples que nos podemos dejar llevar por instintos primitivos. - ( A ) Y son complejísimos al mismo tiempo. Hay especies que no se reconocen o, tal vez, no...

AVIDEZ

Imagen
10/X/2020 Una flor se desarrolla a la sombra de otra cuando un árbol las cobija aminorando el efecto de la dureza del tiempo. En su silueta las vela desde la paciencia que los sueños de sus almas buscan al ir emergiendo en los extensos caminos. Los caminos pueden ser empedregados, llenos de curvas y cruces, ese árbol solo busca que se conviertan en ellas sin interferir en ese crecimiento, atento al contaminante corruptor que las controla deseando poder poseerlas. Codicia poder moldearlas a su semejanza con el trazo de pintura empujada por el odio de lo que no está en su mano. Transformarlas en sumisas  y pobres criaturas sin el uso de palabra para poder enfrentarlo en su carácter tirano. Mantiene aspiraciones de dominación hacia todas esas mentes a las que ve y considera tan inferiores a su ego falto del concepto del ser empático a lo que no es semejante ni complace de sus formas o su espíritu personal. Imagen de archivo

ALGUNA QUE OTRA HISTORIA POR CONTAR

Imagen
Podría tener mil historias que contarte. Quizás alguna más, o puede que menos. Pero sabes que disfruto del silencio, aunque no me gusta que me callen. Y que calle no significa que otorgue; bastante callaron ya la Tierra para que con ello nos vengan de nuevo. Podrías tener mil historias que contarme. Quizás alguna más, o puede que menos. Aunque algunos nos impongan el silencio no disfrutas con el que nos callen. Entonces, malditas sean todas sus suertes bañadas en sangres psicópatas que pretenden salvaguardar su posición. Porque, en el fondo, no es nada más que aquello, una forma con la que conservar el estatus que les confirió la suerte. Sé que tienes mil historias por contarme. Quizás alguna más, o puede que menos. Y que parece reventar mi corazón en cada ocasión en que así lo haces. Serán las gráciles notas que recitas cada vez que dices algo, a no ser que estés de mal humor, y que serían dignas de algún teatro. Qué sería de tu voz si la silenciaran... Cómo sería la de aquel que osar...

El sonido de la mañana en el Mundo Moderno

Imagen
10/X/2019 Imagen de archivo El silencio se palpa en la mañana mientras el motor del transporte público resuena cuando el sonido de la naturaleza se despereza a lo lejos. Ese sonido se puede escuchar también en los asentamientos del Ser Humano; en sus aldeas, pueblos, villas, ciudades... Estos asentamientos, claro reflejo y moraleja de su paso de una vida nómada a una no migratoria, van perdiendo ese sonido según van avanzando en tamaño. Los más pequeños no sólo tienen ese sonido, sino que su aroma está ligado a la naturaleza, al monte, a la montaña, al desierto, al mar... A medida que aumenta en tamaño esto va desapareciendo y ese arquitecto que puede llegar a ser el Ser Humano va incluyendo en sus lugares de vida cotidiana parques, árboles,... todo aquello que le recuerde a la naturaleza y le de, al mismo tiempo, un aspecto más saludable y reconfortante. Incluso las carreteras y autopistas, sobre todo en sus cruces y zonas de descanso, cada vez es más habitual este hecho. Y las grande...