LO OCULTO BAJO EL ICEBERG


Aquí te ves.

En un mundo raro

al ser estático

cuando viste con el disfraz

con el que finge que avanza.


Y lo sientes.

Ves el espejismo

y por otros lados

vas direccionado el mirar

con el cual tu atención fijas.


Lo percibes.

Recibes su núcleo

siendo sus indicios

las señales que bifurcan

allá por donde caminas. 


Sabes de los círculos del poder.

De su influencia, de la capacidad

que tienen de propiciar los actos

quedándose libres del manejo

por soler cursar el omitirse.


Cómo las palabras embellecen.

En su gala; con la floritura

que va más allá de lo espléndido

al pretender lograr objetivos

sin que estos lleguen a percibirse.


Y conoces que con estas esclavizan

a la par que con el silencio dibujan presos.


Aunque con ello cercenen la posibilidad

de resarcir, comprender o aprender

al estar vedado el concepto del error.


O detallen cómo han de ser los sentidos

al usar el pretexto de tener

que cambiar porque el bien pretende su finalidad. 


Esto porque la calma habrá de ser el reposo

que conserve las formas de las mañanas.


Sabes que, en el fondo, lo conoces.

Hasta que pudiste participar

en el acto de ser ignorado 

la base de un iceberg flotando

que con un barco colisionase. 


Aunque después rodasen la película

con la cual habrá de culminar toda la función.


Aunque disfrutaras al enfocar tus esmeros

detonando lo que no llegaste a pensar. 






Comentarios

Entradas populares de este blog

"Bitelchús Bitelchús"; bien, pero inconsistente

¿FINITO O INFINITO?

EN SU PROPIO ANALIZAR