LA MARIONETA QUE CONTEMPLÓ UN GATO

 


"¿Quién soy?", se preguntaba la marioneta.

Lo decía mientras miraba un gato

que la Luna contemplaba a su vez.


"¿Qué se siente siendo un ser viviente?", 

de preguntarle tuvo tentación.

Pero al ser marioneta de voz carecía.


Se preguntó sobre qué sentiría

al disponer de corazón.


Sobre qué sería sentir la sangre

por unas venas de las cuales carecía

sin depender de los hilos

por los que movían su cuerpo.


Sobre qué sería sentirse la piel

al soplarle los vientos cuando la brisa 

tiene por cargar los cambios

que dan al mundo sentido.


Sobre qué sería ser gato

o cualquier criatura que ver solía.






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