¿UNA CRIATURA SIN NOMBRE?

 


Verde.

El color de su sangre

era igual que la tierra que la vio

nacer.


Azul. 

El tono de sus pieles

era igual que los mares que no vio

crecer.


Marrón. 

En sus ojos renace 

la flor que transforma los desiertos 

verdes. 


Rojo.

Sus cabellos disponen

de la fortaleza de cuando el león 

ruge.


Mística. Real. Pero sin nombre.

Dicen que camina por el día.

También que nadie la ha visto.

Menos quien la haya nombrado.


Leyenda. Ficción. Y con porte.

Comentan que tal vez no exista,

que no tienen su recuerdo.

Y que de ella nadie escuchó. 



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