NO HUBO EVA, NI ADÁN
Cada ruina del Edén fueron marchitándose.
Pero antes de levantarlo ya lo estaba,
pues no ostentaba corazón.
Ni tampoco algo de humano.
El motivo lo fueron sus Leyes Inmutables,
por lo que terminaría siendo una Celda
para los que allí vivieron.
Una Decorada Prisión.
No hubo Adán, ni tampoco Eva.
Sólo sobre quién volcar la Falta
por parte del que perdió los Privilegios
con tal de unos nuevos propiciarse
y mantener a raya a la Plebe.
Menos aún Serpiente,
o la Tentación mediante el Fruto.
Sólo Gente con deseos de vivir.
De los Cuerpos de otros poder sentir.
De abrirse sin estar maniatados
al tambor del Orden.
Y lo de la Mortalidad...
Sería el castigo desde lo Moral
partiendo de la fina seda del Miedo
por querer, y desear, alejarse
de lo que dice de todo preveer.
Y claro, lo que llegaría después
sería exquisito, pero aún más putrefacto.
Fueron levantándose al Cielo los Templos
donde ensordecen los Oradores.
Donde el Silencio va vistiéndose de Solemne.
Donde es marcada con Fuego la Palabra
lanzada desde el Púlpito
al Desangrar al Público.


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