AL IR RELUCIENDO SU ESENCIA

 

Su risa era contagiosa,

más aún con sus labios rojos

y su melena al viento en un baile

sin necesidad de escaparates.


Recuperó tantas cosas

con tanto esfuerzo...

que parecía otra persona

incluso siendo la misma

ante los que la vieron antes.


Al momento de encontrarla

seguía el olvido...

sobre esa noción primera

al ir reluciendo su esencia

que iluminó los presentes. 


También contagiaba dicha,

y parecía un río de calor

incapaz de poder extinguirse

mientras iba hidratando los bosques.


Además, era capaz de evitar

que la vida se marchitarse

sin proponérselo.


Del hilo hilvanaba sus ovillos

con formas sugerentes.

Con trazos palpitantes

a través del brillos de su color.


Sin pretendérselo

iba concediendo a las noches 

su sino al revelarle sus gracias. 





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