EL DIABLO Y LAS CULPAS DADAS AL HOMBRE
El Diablo lloró
ante las desgracias del Hombre
mientras Dios ignoraba
lo que su Creación
padecía.
Más allá de los corazones rotos,
fue por ver
cómo obligaban, o prohibían,
(Incluso rompían)
los lazos
de los que abrazarse fueron buscando.
O las risas que bajo los silencios
fueron sed
en necesidad que clama
(Incluso grita)
por pozos
donde lo natural no es privilegio.
El Diablo cargó
con las culpas dadas al Hombre
porque Dios cosechaba
la flor del Himno
en sus días.
Lloraba. El Diablo lloraba
desde la rabia, pero sin rencor.
Sí así fuera serían mayores los males.
Y Dios estaba ausente.
Miraba hacia otro lado
mientras se deleitaba
con lo que le cantaban.
El Diablo fue la gente.
La que de Dios se cansó
y le dieron la espalda
mientras llorando seguían.
Todas esas lágrimas crearon los mares.
Mares de los que gozaron todos,
hasta los que a Dios clamaban.


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