EN MEDIO DE LA MAR

 

En medio de la mar

los barcos diminutos parecen,

igual que los granos

formando la arena

de las playas de los litorales.


Y nosotros mismos, las personas,

somos los cientos de granos

que conforman la grata espesura

desde la que somos navegantes.


Los navegantes de la inmensidad.

Incluso sin percibirlo.

Un viaje que atraviesa llanuras

y páramos con trombas febriles.


Un viaje con su principio y final.

Uno donde la calma tensa tiene sus ratos

y la tensión guarda sus instantes.


Hasta podría tener dimensiones

diferentes a la que estamos acostumbrados.

Y no es sobre fe. Hablamos de ciencia.


De lo que haber podría

según teorías más que sugerentes.

De todos los mundos

tras nuestra experiencia

en los que poder ver nuestra imagen.





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