SU MÚSICA SIN NECESIDAD DE BAILES

 

¿Cómo podía tener el corazón

lleno de piedras

en vez de sangre?

Pero no la necesitaba:

siempre brillaba su pelo

bajo la luz de la Luna.


Igual que su piel...

la cual irradiaba

la alegría y sus efectos

sin necesidad de bailes

al ritmo de la música.


O la dulce miel...

la cual le confería

calma al pasar los años

sin parecer inmutable

en la senda de la vida.


¿Cómo podía contener su pecho 

toda esa energía 

con la que emerger

sin el atisbo de reventar?

Su tesón siempre era calmo

mientras diseminada... paz.






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