SIN LA NECESIDAD DE BUSCARLO...


Parecía no volar.

Era tal el arte...

que en tales momentos

se detenía el mundo

al abrir sus alas...

en el horizonte.


Volaba, planeaba...

volvía cada rincón

en instante

dentro del corazón.


Parecía no gastar...

fuerzas en el lance

al llegar el rato

que florecía el mundo.

Le daba fragancia... 

en cada contraste.


Soñaba, cantaba...

le concedía color

a lo triste

de cada páramo. 


Ello sin pretender pretenderlo.

Sin la necesidad de buscarlo

y sin saber de tales efectos. 



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