NO ES UN POEMA SOBRE EL YIN Y YANG
Vi victorias
fomentando el seguir aprendiendo
mientras abrían horizontes.
Vi derrotas
en las que destaparían senderos
escondidos hasta entonces.
Pero también lo contrario:
victorias que tendieron por cegar
en la gloria y su veneno
igual que una enfermedad expandiéndose.
Y las derrotas que fueron
la metástasis de la tristeza
que termina siendo muro
en el cual su flanquear resulta imposible.


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