LOS TENTÁCULOS DE LO DIVINO Y SUS EMISARIOS
Dios nos robó la inocencia.
Y sus emisarios...
la imaginación de poder
concebir lo ajeno
dentro de sus directrices.
Dios nos donó la violencia.
Y sus emisarios...
la manera de proceder
sobre su legado
desde sus disposiciones.
Mientras Dios nos vendía el Cielo...
sus emisarios daban valor a sus parcelas
y se quedaban un porcentaje.
Mientras Dios mecía en su Trono...
sus emisarios daban formol a sus palabras
y dormitaban la muchedumbre.
Mientras Dios prometía Eterno...
sus emisarios daban forma a las amenazas
y calmaban interpretaciones.
Dios nos jodió la realidad.
Y sus emisarios...
poder crecer al margen
de sus tentáculos
ocupando los rincones.
Lo cojonudo es que continúan pretendiéndolo
con una itinerante farándula de teatro.


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