LAS PIEDRAS TALLADAS
Tenía un par de piedras en su mano. De las que "cantos" les llaman. En ellas grabó dos nombres; eran de gentes que no conoció. Ni siquiera con las que se cruzó. Deseaba aspirar a su recuerdo. A que fueran la memoria que guarda las imágenes. En el fondo, conocerles pudo al formar parte de su camino. En otras tantas hizo lo mismo con los variados paisajes que pudo llegar a ver en fotografías. En ellas sus nombres grabó. Y sus parajes los soñó. En ellas buscaría hacer presentes los días en que caminar soñase bajo el fulgor del mismísimo Sol.