EL ECO DEL BOSQUE
Los árboles custodiaban un camino donde el eco de las voces de las gentes que en él conversaban quedó impregnado en el pasar de los tiempos. De las flores en su germinar fue abono el eco en las estaciones que veían caminar a las personas en el quedar guardadas en los recuerdos. Cortas, largas, silenciosas... y de las que no tenían significado fue el bosque guardián de las conversaciones. Gratas, amargas, graciosas... también hasta las que no venían a cuento tendrían grácil cobijo entre los árboles.