EN ESOS MOMENTOS EN QUE LLUEVA

 

Tal vez deberíamos bailar

cada vez que llueve…

danzar bajo


ese manto

con sus formas suaves

y de su tacto degustar.


Mirar nuestro interior…

ver que nuestras raíces,

esas mismas que nos hacen uno

en parte de un todo,


vieron un regalo.

Las generaciones

del pasado que nunca alcanzaron

a poder contemplarlo...


esas continúan presentes

en lugares no tan lejanos

como podemos llegar a pensar.


Ellas siguen siendo las víctimas

de esas reencarnaciones de Cerdos

de la Guerra que no tienen


porque llegar a recurrir

a los misiles si pueden

volverla veneno.

Estrategia,


afirmarían

en su declaración

repleta de los embustes

que les sirven para añadir


que el mutuo sacrificio

es algo a pagar

en aras


de brisas

que han de comenzar

por un mundo en cimientos.

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