LA LUZ DE UN JARDÍN
Un jardín esconde los pasajes olvidados, o tal vez guardados, del sentir latente de algún que otro cuentacuentos y sus sentimientos. Y también sus miedos, o los restos de las hojas que rompió, o tal vez quemó, mientras suele luchar contra la inspiración que se esconde al no querer llegar. Incluso los tiempos en una perpetua llama son un segundo plano en el que cobijar la luz de lo Eterno en esos meses que se querrán quedar. Un vacío que muerde se le torna un Paraíso en el que el algodón no será simiente de algunos por el esfuerzo de otros muchos tantos. Y un jardín esconde tantos secretos como la vida que en todo ello fluye en un inmenso color de vida. Y un jardín esconde un frágil todo en el que el agua sigue siendo parte de un edificio que se levanta. El jardín es el centro que es limítrofe a ningún territorio sin siquiera siéndolo en su proceder hacia no pretenderlo. tecpa.es