LA OPCIÓN QUE ESCOJAS
Puede que tengas una zona desconocida. Algún rinconcito que no quieras explorar de tu ser. Y menos plasmarlo en las delgadas hojas del papel. Hasta podría ser al revés. Que tras escrutar tu interior decidas darte a conocer. Quizás mediante varias novelas, puede que a través de un solo poema, cada sombra de las fotografías o hasta los trazos de las pinturas. Pero, elijas lo que elijas, escojas la opción que escojas, descubrirás que no será fácil ninguna de las dos. El ser ese núcleo que pretende su mismo discernir. Y a veces será en las malas, aunque también en las buenas.