LO RARO DEL SILENCIO EN LAS COMPAÑÍAS
Una cita intrascendente
repintó los colores del mundo
y a sus fríos calor les hubo de dar.
Las flores brillaron más que nunca
y lo que tenía tonos oscuros
terminó siendo brillante.
El tiempo pareció detenerse,
o por lo menos daba la impresión de no avanzar.
El silencio fue compañía
a modo de grácil conversación
sin un esfuerzo con tal de comprenderse
en medio de la sintonía.
Y si quizás se detenía...
seguía teniendo todo el sentido
en aquellos que disponían de su suerte
sin tener ésta anatomía.
O por lo menos las venturas no tienen lugar
en las formas de tales instantes.


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