GUSTABA DE SOÑAR SIN COMPAÑÍA

Solían tildarla de "loca".

Quizás por ser ella misma

y no pretender buscar el visto bueno

del resto del común de la gente.


Tenía por costumbre no hablar.

De no gastar las palabras.

Y cuando lo hacía su voz era un milagro

por la belleza que dejaba ver. 


También gustaba de soñar sin compañía

bajo la sombra de algún que otro árbol.


Incluso solía llevar un diario

en el que reflejaba sus impresiones

con la tinta de una vieja pluma.


Incluso tenía guardado un verso

al que no quiso vestirle con el traje

por el cual podría otorgarle forma. 


Fue así que disfrutaba del mundo

en medio de las delicias que le ofrecía. 





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